Intimidad


La CI puede tener un efecto perjudicial en la sexualidad y las relaciones. En una encuesta llevada a cabo por la ICA, al menos un 90% de los pacientes informaron de que la CI les impedía mantener relaciones sexuales con su pareja.

La CI y sus afecciones relacionadas influyen en todos los aspectos de la vida sexual. Entre el 50 y el 85% de las mujeres con CI tienen vulvodinia. Muchas experimentan dolor durante la relación sexual o el orgasmo, o la actividad sexual podría empeorar los síntomas de la enfermedad más adelante. El dolor puede establecer un ciclo de bajo nivel de deseo, tensión en la relación, depresión, intentar evitar los encuentros sexuales y culpa. A pesar de que los efectos de la CI en la vida sexual de los hombres no han sido estudiados, los médicos que les brindan tratamiento estiman que el porcentaje de dificultades en la vida sexual experimentado por hombres es similar y que esencialmente tienen los mismos problemas. Es posible que experimenten dolor genital y perineal similar a la vulvodinia, dolor durante las relaciones sexuales, bajo nivel de deseo y dificultades en la relación, así como disfunción eréctil y dolor durante y luego de la eyaculación.

El impacto sobre las relaciones y el bienestar psicológico es muy significativo. De hecho, se ha establecido que la merma en la función sexual es uno de los indicadores más fuertes de una calidad de vida pobre en los pacientes con CI. A pesar de la magnitud del problema para los pacientes con CI, frecuentemente esta situación no recibe tratamiento.

Eso sucede por muchas razones. Los médicos generalmente no hablan de asuntos sexuales con sus pacientes. Además, puede ser difícil hablar con su pareja sobre asuntos relacionados con la intimidad. Pero si usted es demuestra proactividad al procurarse tratamiento médico, terapia sexual, asesoramiento y fomentando la comunicación con su pareja, podrá volver a tener una vida sexual satisfactoria y agradable.

A continuación encontrará algunos de los tratamientos y técnicas que puede poner en práctica.

Planifique de Antemano

Planifique sus encuentros sexuales para los momentos en los cuales se sienta mejor. Eso podría implicar la utilización de técnicas de autoayuda, tales como relajación o terapias de frío o calor, o planificar su actividad sexual luego de tratamientos eficaces, tales como la terapia física, las instilaciones vesicales, medicamentos orales o tópicos, agentes bloqueadores o inyecciones en puntos reflexógenos. Además del tratamiento para el dolor sexual o genital, los hombres tienen a su disposición tratamientos para tratar la disfunción eréctil. También puede planificar la realización de su actividad sexual durante las 24 horas previas a su cita con el médico, para así poder someterse a terapias de alivio luego de haber mantenido relaciones sexuales.

También es útil "probar" por usted mismo actividades o productos antes de ponerlos en práctica con su pareja. Por ejemplo, puede probar un lubricante para ver si le resulta cómodo, y las mujeres pueden usar un dilatador o vibrador para determinar si se sentirán a gusto durante la penetración. De esa manera podrá evitar fracasos en los encuentros, que seguramente le ocasionen culpa o tensión, y mejorará su nivel de autoconfianza.

Explore Alternativas a las Relaciones Sexuales

En caso de que las relaciones sexuales sean demasiado dolorosas, existen alternativas razonables. Cuando la penetración es demasiado dolorosa para las mujeres con CI, es frecuente que las parejas utilicen técnicas que no impliquen penetración. Generalmente, eso implica adoptar una posición del tipo "cuchara", o colocar los genitales de la pareja sobre la zona púbica o entre los muslos, pechos o nalgas de una mujer y frotar los cuerpos de tal manera que puedan lograrse altos niveles de excitación sexual y hasta orgasmos (para uno o ambos en la pareja). Ambos miembros de la pareja pueden producir un orgasmo en el otro, si eso resulta cómodo, de manera oral o manual, o masturbándose mutuamente. Recuerde que el sexo no se reduce únicamente al orgasmo. Usted y su pareja pueden ser capaces de mantener una conexión sexual mediante hablar sobre sexo, compartir fantasías, abrazarse, leer literatura erótica, mirar videos con contenido sexual, besarse por todo el cuerpo, bañarse juntos o darse un masaje erótico.

Consulte a un terapeuta

Consultar con un especialista en medicina sexual, sexólogo, psiquiatra, psicólogo o consejero puede ayudarle a explorar nuevas formas de intimidad, comunicar sus necesidades y limitaciones sexuales, superar barreras de comunicación y tratar cuadros depresivos.


Posted January 04, 2010