Los niños y la CI


Como en la población adulta, se desconoce la prevalencia exacta de niños con CI, pero los urólogos y otros médicos están viendo y diagnosticando CI en niños. Hasta la fecha no se ha publicado mucha información sobre niños y CI, por lo tanto las estadísticas de CI, las herramientas diagnósticas y los tratamientos específicos para niños y CI son prácticamente inexistentes.

Muchos de las técnicas diagnósticas y tratamientos son los mismos que los utilizados con adultos, pero modificados para ser seguros y apropiados para niños. Sepa más sobre los niños y la CI:

  • Síntomas
  • Diagnóstico
  • Opciones de tratamiento
  • Dificultades enfrentadas por los niños que tienen CI
  • ¿Qué puede hacer usted?

Síntomas

Los síntomas de CI son similares tanto en niños como en adultos: frecuencia urinaria, urgencia miccional, y dolor o malestar abdominal/pélvico, a menudo asociado con la ingesta de alimentos o bebidas específicos. De hecho, un importante número de adultos con CI declaran haber tenido problemas urinarios en su niñez.

Igual que los adultos con CI, los niños también podrían tener otras afecciones crónicas tales como fibromialgia, vulvodinia (en niñas), reacciones alérgicas, y problemas gastrointestinales. También, algunos niños con CI podrían ser diagnosticados con relujo (orina que retrocede hacia los riñones), enuresis (orinarse en la cama por la noche), o incontinencia.

Se ha detectado una afección aislada vista en los niños llamada “alta frecuencia urinaria” (incremento anormal de la frecuencia urinaria durante el día sin presentar otros síntomas asociados con CI) y no está muy claro si verdaderamente es una enfermedad aislada o un tipo de CI.


Diagnóstico

Mucho de lo que se conoce actualmente sobre los niños y la CI proviene de literatura médica con décadas de antigüedad. El diagnóstico puede ser dificultoso porque algunos médicos todavía cuestionan el diagnóstico de CI en niños. Además, hasta éste momento no hay una prueba diagnóstica definitiva para la CI. El diagnóstico se hace por exclusión, lo que implica que primero deben ser descartadas afecciones con síntomas similares. Con frecuencia es difícil obtener un diagnóstico adecuado para los niños, y puede requerir consultas con diversos especialistas.

Los pasos para el diagnóstico incluyen:

  • Historial de síntomas
  • Examen físico
  • Análisis de orina y urocultivo
  • Pruebas para descartar otras afecciones

Exámenes opcionales que podrían ser eficaces para elaborar un diagnóstico:

  • Ecografía renal/vesical
  • Registro de consumo y eliminación de líquidos
  • Pruebas urodinámicas
  • Pruebas terapéuticas con soluciones (lidocaína, bicarbonato, y heparina instiladas en la vejiga)
  • Cuestionarios que validen los síntomas
  • La cistoscopia y la  hidro distensión (bajo anestesia) ya no se consideran obligatorios para diagnosticar la CI en niños o adultos. Sin embargo, todavía es utilizado para elaborar el diagnóstico.

Opciones de tratamiento

No se han realizado pruebas clínicas  de tratamientos en la población pediátrica con CI. La base del tratamiento tradicional para niños con CI recalca la importancia de la gestión de la dieta. Otras terapias tradicionales para niños son las  estrategias de autoayuda tales como:

  • Glicerofosfato de Calcio (Prelief)
  • Yoga
  • Técnicas de relajación
  • Terapia física de la base pelviana

Las terapias orales para niños con CI incluyen dosis bajas de los tratamientos estándar para adultos.
No obstante, ninguno de estos tratamientos ha sido probado en niños y dependerá del criterio del equipo médico que atiende a su hijo determinar las ventajas e inconvenientes de cada tratamiento.

  •  Amitriptilina (Elavil)
  • Pentosano polisulfato(Elmiron)
  • Hidroxicina (Atarax)
  • Cimetidina (Tagamet)
  • Gabapentina (Neurontin) – los médicos pueden ser reacios a su uso por sus efectos secundarios tales como la sedación y las pesadillas.
  • Analgésicos opiáceos -- los médicos pueden ser reacios a su uso debido a problemas potenciales al someter al niño a una terapia narcótica de largo plazo.

Las instilaciones vesicales estándares para adultos que han sido sugeridas para niños con CI incluyen:

  • DMSO (RIMSO-50)
  • Soluciones terapéuticas (lidocaina, bicarbonato, y heparina)

Dificultades enfrentadas por los niños que tienen CI

Convivir con los efectos debilitantes de la CI puede ser difícil para los niños con la enfermedad y sus padres.
Muchos niños con CI son propensos a faltar  a la escuela por la naturaleza de su dolencia. Puede ser útil reunirse con los funcionarios de la escuela y con los maestros de su hijo para explicar el problema por adelantado, así como mantenerlos al corriente del estado de su hijo. Contacte con la ICA para obtener información clara y entendible sobre la naturaleza y el alcance del problema:

  • Visitas frecuentes a los médicos especialistas pueden ocasionar inasistencias en días de clase.
  • Los niños con CI necesitan ir al baño más frecuentemente. Es frecuente que los niños con CI orinen varias veces en el período de una hora. Esto  puede variar de día en día, así como de niño a niño.
  • La CI puede ser muy embarazosa y su hijo puede ser objeto de burlas, discriminación y ridiculización por parte de otros niños.

¿Qué puede hacer usted?


Comunicarse directa y frecuentemente con el equipo de salud de su hijo, así como con sus maestros, director, enfermera de la escuela, profesor de gimnasia, etc. Los síntomas de su hijo pueden ser  incomprendidos o malinterpretados. Sus síntomas pueden ser minimizados o tachados de psicosomáticos. El niño o sus padres pueden ser injustamente responsabilizados. Aunque la CI puede agravarse con el estrés (como muchas afecciones crónicas), la CI no está causada por el estrés, ni es una afección  “imaginaria”. La CI es una afección física muy real.

  • Asegúrele a su hijo que la CI es tratable. Los niños tienen una tendencia natural a preocuparse y necesitan constantemente que usted los tranquilice para hacer frente a las exigencias diarias por tener una enfermedad crónica.
  • Busque los mejores cuidados de salud disponibles para su hijo. El Registro de proveedores de salud de la ICA incluye urólogos pediátricos, así como otros profesionales de la salud con experiencia.
  • Póngase en contacto con padres de otros niños con CI.
  • Aprenda todo lo que pueda sobre la afección de su hijo y cómo tratarla.
  • Averigüe sobre las estrategias de autoayuda que puedan aliviar  los síntomas de su hijo, tales como cambios en la alimentación. Algunos alimentos y bebidas que pueden causar rebrotes de la CI incluyen pizza, limonada, bebidas carbonatadas y cafeinazas, tales como las gaseosas (por ejemplo, Mountain Dew, Coca-Cola, Pepsi Cola, y Crush Naranja), Kool-Aid, chocolate, y muchas frutas, jugos de frutas y bebidas (incluyendo el jugo de arándanos) y alimentos procesados.
  • Seleccione elementos en la tienda de la ICA que puedan serle útiles.


Posted December 29, 2009