Diagnóstico


En vista de que los síntomas son similares a los de otros desórdenes vesicales y no existe un examen definitivo para identificar la CI, los médicos deben descartar otras afecciones tratables antes de diagnosticar CI. Las más comunes de dichas afecciones en ambos sexos son el cáncer del tracto urinario y el cáncer vesical. En hombres, las enfermedades comunes incluyen prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico. La CI no está asociada a ningún tipo de incremento del riesgo de desarrollar cáncer.

Una vez que se han descartado otras afecciones, los pacientes que presenten los signos y síntomas característicos son generalmente tratados por presunta presencia de CI/PBS. En ciertas circunstancias, algunos médicos podrían optar por realizar pruebas adicionales como la cistoscopia con hidrodistensión bajo anestesia general, estudios urodinámicos o instilación con lidocaína. El diagnóstico de CI en la población general se basa en

  • presencia de dolor relacionado con la vejiga, generalmente acompañado de frecuencia y urgencia
  • ausencia de otras enfermedades que podrían ocasionar los síntomas

La prueba de sensibilidad al cloruro potásico (PST), o prueba de Parson, también ha sido utilizada con fines de diagnóstico. La PST prácticamente ha dejado de usarse en los Estados Unidos en vista de la baja sensibilidad y especificidad, y porque es una prueba dolorosa que requiere cateterización urinaria invasiva. Este examen implica la instilación de cloruro de potasio en la vejiga; un resultado positivo es el dolor y la reproducción de los síntomas de CI/PBS. Sin embargo, la prueba no diagnostica hasta a un 25% de los pacientes que sufren de CI/PBS.

Averigüe más sobre los exámenes diagnósticos y cómo hablar con su médico sobre la CI:

  • cistoscopia con  hidrodistensión
  • prueba de sensibilidad al cloruro potásico
  • hable con su médico

Cistoscopia con hidrodistensión

A pesar de que la cistitis intersticial (CI) se diagnostica mediante un método de exclusión, existen algunas pruebas estándar, como la cistoscopía con hidrodistensión, que su médico puede realizar para confirmar un diagnóstico de CI. Con anestesia local o general, este procedimiento utiliza un cistoscopio para explorar el interior de su vejiga tras haberla expandido lentamente con un fluido (hidrodistensión).

La cistoscopia con hidrodistensión permite que su médico pueda ver cambios dentro de su vejiga que son típicos de la CI, incluyendo la presencia de marcas rojas puntuales en la pared vesical, también conocidas como glomerulaciones o hemorragias petequiales. Este procedimiento también permite que se puedan ver las úlceras de Hunner (parches), que se presentan en una pequeña proporción de los pacientes con CI.

A pesar de su utilidad para determinar con mayor exactitud el estado de su vejiga, la cistoscopia con hidrodistensión ha dejado de ser considerada la "regla de oro"  del diagnóstico de CI por lo siguiente:

  • las glomerulaciones también pueden verse (luego de la hidrodistensión) en personas que no presentan síntomas de CI
  • el grado de severidad de las glomerulaciones no guarda relación con la severidad de los síntomas de CI.
  • algunas personas con síntomas de CI no tienen glomerulaciones.

Sobre el procedimiento

Su médico no realizará la cistoscopia con hidrodistensión en su consultorio. La vejiga necesita ser llenada hasta alcanzar una alta presión para poder ver las anomalías típicas de la CI, y dicha presión puede ocasionarle dolor significativo si no está anestesiado. Además, la cistoscopia practicada en un consultorio podría no revelar las glomerulaciones en la vejiga y el diagnóstico podría ser equivocado.

La cistoscopia con hidrodistensión es un procedimiento quirúrgico ambulatorio. Será internado en un hospital, pero en la mayoría de los casos será dado de alta el mismo día del procedimiento. Antes del mismo, es posible que se le practiquen análisis de sangre de rutina, de la misma forma que antes de cualquier tipo de cirugía. Durante el procedimiento recibirá anestesia general, o su zona pélvica será adormecida mediante agentes bloqueadores nerviosos raquídeos. No sentirá ningún dolor durante el procedimiento.

El médico insertará un cistoscopio a través de su uretra en dirección al interior de su vejiga. Esta “sonda” está equipada con una cámara en miniatura que permite que el médico pueda examinar la superficie vesical interna en búsqueda de úlceras de Hunner y otras anomalías.

Su médico examinará primero su vejiga utilizando el cistoscopio. Tras el examen primario, el médico "hidrodistenderá" su vejiga  llenándola con un fluido (80 centímetros) y la mantendrá llena por uno a cinco minutos antes de vaciarla. Este proceso ocasiona un estiramiento de las paredes vesicales (distensión), lo que permite que su médico inspeccione nuevamente la vejiga con el cistoscopio.

Si tiene CI, su médico verá zonas irritadas (glomerulaciones) en la pared vesical. Además, la hidrodistensión permite que su médico controle la capacidad de su vejiga bajo anestesia. Esto puede ser un indicador de la necesidad de terapias más agresivas.

El cistoscopio puede estar equipado con instrumentos para obtener biopsias de la pared vesical. A pesar de que no es necesario realizar biopsias para el diagnóstico de CI, es útil hacerlo para descartar la presencia de cáncer. Una biopsia vesical también puede ser útil para determinar si existen cantidades significativas de mastocitos en la pared vesical, lo que podría confirmar el diagnóstico de CI e indicar opciones de tratamiento. Su médico no debería someterlo a ninguna medida adicional de tratamiento (como instilaciones vesicales) durante este procedimiento, ya que su vejiga quedaría muy sensible tras el mismo.

Beneficios terapéuticos

La hidrodistensión podría reducir el dolor e incomodidad en algunos pacientes con CI, y por lo tanto puede tener un valor tanto terapéutico como diagnóstico.

Algunas personas con CI que se han beneficiado de la hidrodistensión informan de una mejoría que dura de 3 a 6 meses, tras los cuales su médico podría repetir el procedimiento para extender los beneficios terapéuticos. No todas las personas obtienen alivio de este procedimiento y podría llevar bastante semanas notar alguna mejoría. No se sabe por qué algunas personas consiguen beneficios terapéuticos con este procedimiento.

Tras el procedimiento

Luego del procedimiento se le llevará a una sala de recuperación. A medida que remitan los efectos de la anestesia, es posible que experimente presión o dolor en la zona pélvica. Una vez que sea capaz de orinar, será dado de alta.

Solicite analgésicos cuando sea dado de alta. Su médico puede prescribirle calmantes orales para ayudarle a reducir la incomodidad que podría sentir tras el procedimiento. Algunas personas experimentan incomodidad por varias semanas luego del mismo, incluyendo dolor en la zona pélvica o ardor uretral.

Generalmente no se deja colocado un catéter tras este procedimiento, ya que los pacientes con CI tienden a experimentar dolor con la cateterización prolongada. Generalmente, sus primeros intentos de orinar luego del procedimiento serán dolorosos y podrían contener sangre.

Si tiene CI, su médico generalmente hará otra cita con usted para analizar las varias opciones de tratamiento. Si usted y su médico están considerando instilaciones vesicales como posible tratamiento, su vejiga necesitará primero tiempo para recuperarse de la cistoscopia con hidrodistensión. Es posible que su médico le haga esperar de tres a cuatro semanas después del procedimiento.

Prueba de sensibilidad al cloruro potásico

La prueba de sensibilidad al cloruro potásico (PST) consiste en introducir una solución de cloruro potásico (nombre químico: KC1) en la vejiga mediante un catéter urinario. Se recomienda para dos usos:

  • Prueba de diagnóstico de CI.
  • Prueba predictiva de respuesta a medicinas específicas para CI, tales como pentosano polisulfato sódico (Elmiron) y otros heparinoides, que se piensa funcionan mediante el revestimiento de la vejiga.

Algunas preguntas usuales sobre el PST se contestan a continuación:

  • ¿Es el PST un examen diagnóstico exacto?
  • ¿Es el PST un examen predictivo exacto?
  • ¿Es el PST doloroso?
  • ¿Puede el PST interpretarse erróneamente?
  • ¿Debería hablar con mi médico sobre el PST?

¿Es el PST un examen diagnóstico exacto?

El PST fue originalmente diseñado como un posible examen de diagnóstico de CI. Sin embargo, existen dudas sobre la exactitud de este examen. Un estudio reveló que el PST tiene una exactitud del 75%, lo que significa que si 100 pacientes son sometidos al examen, solo 75 de ellos recibirán un diagnóstico exacto. Otro estudio determinó que el examen tiene un exactitud del 60% en el diagnóstico de la CI.

¿Es el PST un examen predictivo exacto?

El PST está siendo evaluado como examen predictivo. Se cree que el examen puede evaluar la permeabilidad de la capa de glicoaminosacáridos (GAG) de la vejiga, que puede presentar anomalías en algunos pacientes con CI. Algunos investigadores creen que los pacientes con CI que responden de manera positiva al examen tienen más posibilidades de obtener beneficios del uso de una clase específica de tratamientos para CI (protectores de superficie mucosa o heparinoides), tales como el Elmiron oral y la heparina intravesical. Sin embargo, su utilidad como agente indicador de respuesta a los heparinoides no ha sido probada.

¿Es el PST doloroso?

Durante el examen, se solicita a los pacientes que indiquen el grado de severidad del dolor y la urgencia que experimentan mientras la solución KC1 está en la vejiga. Este tipo de dolor posiblemente esté presente no sólo durante, sino después del examen, y puede durar de días a semanas  tras el procedimiento. Además, puede ser difícil para los pacientes cuantificar de manera exacta un incremento del dolor cuando es posible que hayan sufrido dolores significativos antes de someterse a la prueba. Se ha sugerido la introducción de anestésicos de acción prolongada, tales como el clorhidrato de bupivacaína (Marcaína) y la heparina inmediatamente después del PST, de manera que los efectos de los posibles episodios de dolor sean reducidos.

¿Puede el PST ser interpretado erróneamente?

El examen PST no fue específicamente diseñado para la CI. Los pacientes con infección aguda del tracto urinario, cistitis originada por radioterapia, otras condiciones inflamatorias de la vejiga y aquellos que estén recibiendo quimioterapia por cáncer vesical posiblemente también obtengan resultados positivos en el examen. Asimismo, el examen podría ser negativo, aún si el paciente tiene CI, en los siguientes casos:

  • si el paciente ha recibido DMSO o instilaciones intravesicales de heparina.
  • si el paciente se ha sometido recientemente a una hidrodistensión.
  • si el paciente ha estado tomando Elmiron.
  • si el paciente no presenta permeabilidad vesical como parte de su CI.

¿Debería hablar con mi médico sobre el PST?

Si su médico considera que es necesario realizar el examen PST como diagnóstico para CI, consulte lo siguiente:

  • Falso negativos: informe a su médico de que la literatura médica señala una tasa de resultados de falsos negativos del 40%. Esto implica que por cada 100 personas con CI que se sometan al examen, 40 no responderá a la solución de prueba que se introduzca en sus vejigas. De todas maneras, eso no implica que no tenga CI. Es simplemente una limitación del examen.
  • Tratamiento contra el dolor post-examen: pregunte acerca de la solución Marcaína para reducir los síntomas dolorosos que pueden producirse de minutos a horas después de que el examen se haya realizado. Además, solicite una receta para calmantes, ya que este examen puede desencadenar un empeoramiento de los síntomas.


Revised Thursday, December 17, 2009